martes, 11 de marzo de 2014

Capítulo 11:



-Eh, _____-Reclama mi hermana cuando entro en casa.
-¿Qué quieres Perrie?
-¿De dónde vienes?
-Ah, ahora te importo-Dejo mi abrigo en una silla y saco el móvil.
-Oh, sabes que no puedes hacer lo que te plazca _____.
-Vale, déjame en paz. Es mi vida Perrie.
-Eres una desagradecida, para que te enteres.
Tengo un mensaje de Lou.
-"Mi amor, ¿tienes planes mañana?"
-"No, mañana soy toda tuya <3"
-"Genial, te recojo a las seis, va a hacer frío"
Sonrío, Louis siempre conseguía que lo hiciera.
Me encantaban estos planes: Él, yo, solos, haciendo cualquier locura que se le ocurra.
Sí, la verdad que hacemos buena pareja, nos complementamos.

Me pongo un gorro color beige y salgo de casa.
Louis me está esperando.
-Buenas tardes _____-Saluda alegremente.
-¡Hola! ¿A dónde me llevas hoy?
-Mmm, sorpresa.
Agarra fuerte mi mano.
Andamos como una media hora, llegamos a un campo, no hay mucha gente: Una pareja charlando, una pequeña familia, un par de chavales con prisa, nada fuera de lo normal.
-Tachaaaaaaan-Dice extendiendo los brazos.
Achino los ojos, no veo nada fuera de lo normal.
Se acerca a mí, coge mi cara y la dirige hacia una dirección.
-¿Lo ves?-Me pregunta.
-Pues...
-¡El banco! _____, nuestro banco.
Me llevo las manos a la boca: ¡nuestro banco! O al menos, era nuestro banco.
Después de lo que pasó con Luke no volvimos ahí.
-Pero Louis..., después de...
-Quiero decirte, que aunque hayan pasado cosas en nuestra relación te quiero, y quería demostrarlo con el banco. Porque este banco dice que llevamos un año y medio, no ocho meses.
Unas lágrimas amenazan con salir, pero me contengo.
-Vale, pero sabes que con Luke jamás estaré bien Louis.
-No espero que lo estés, sé que fue un... capullo, pero si yo le he perdonado, espero que tu lo hagas.
-Pero Lou...
-Por mi-Dice rodeando mi cadera con sus brazos.
Sonrío apenas a unos centímetros de su cara, y sin aguantar, rápidamente le beso.


Sábado, bendito sábado...
-¡DESPIERTA!-Mi madre abre la puerta y enciende la luz.
-Mamá... sabes que ayer llegué tarde.
-Sí, pero me acaba de llamar la madre de Harry, se va todo el día a una finca. Le he dicho que vas con ellos.
-Pe...ro.
-Yo también voy. Por si te sirve de consuelo.
-No quiero ir mamá-Me quejo.
-Pues tarde, en media hora tenemos que estar e su coche.
Veinte minutos más tarde, estoy lista, Perrie baja a la cocina y se queda confusa al vernos así.
-¿Es que vamos a comprar una granja?-Pregunta aún adormilada.
-No hija-Explica mi madre-, nos vamos con los Styles.
-Pero mamá...-Dice ella.
-Me da igual lo que digas Perrie, no voy a cambiar de opinión. Tú vas a ordenar tu habitación.
Mira el reloj y me hace un gesto con la cabeza para que la siga.
Fuera está el coche de Harry, su madre está en el asiento del conductor, y mi madre se sienta en el copiloto.
Yo abro la puerta, pero ésta pesa demasiado.
-Trae, yo te ayudo-Dice una voz de dentro.
El rostro de Harry abarca mis pensamientos.
-Gracias Harry.
Me siento al lado de Harry, sus hermanos pequeños van atrás, pero no dejan de hablar.
-¡Tom! No me muerdas.
-Vamos Billy, pelea conmigo si puedes.
-No, me has hecho daño.
-Eres un flojucho Billy.
-Chicos-Dice Harry-, hay una invitada.
-Es verdad-Dice Tom-. Pero seguro que ella es más divertida de Billy.
Se me quedan los tres mirando.
-Oh, bueno... Billy es muy... gracioso...
-¡No ves! Yo soy más guay.
-No lo eres solo porque lo diga ella.
-Sí...
Dejo a un lado su conversación.
Minutos después el coche frena.
Hemos llegado.